Consecuencias indeseables de subir "sólo una foto" en la web

viernes, 20 de diciembre de 2013




Marina no sabía que eso podía pasarle. Y le pasó. El cuento es bastante repetido, pero muchas veces, quizás, está más cercano al mito que a la realidad. Un día, ella estaba aburrida, chateando por la web y conoció a alguien. Uno de esos muchachos encantadores, sabios engatusadores, hábiles en el terrenos de la manipulación. Marina empezó a sentirse atraída. Había algo en él que la cautivaba. Algo en él que le llamaba la atención. Algo en él hacía que la intimidad creciera y con ella, el peligro.
La cosa interactiva siguió durante varias semanas hasta que el pibe comenzó a calentar la charla. Palabra va, palabra viene. Descripción de aquí y de allá también, Marina escuchó la frase más usada para cagarte la vida en la web: “solo necesito una foto de tu cuerpo”. Y ahí comenzó la tragedia. Marina se negó al principio, pero como suele pasar con los psicópatas, después terminó rendida. Marina mandó una foto de sus pechos y de su cara. Y de su cuerpo.
Todo lo demás es silencio. La foto de Marina, en su casa, con su osito de peluche en el plano y la foto de la abuela Tita detrás empezó a volar por internet hasta que cientos de portales porno la contaron entre sus figura más destacadas. Claro. Marina, además, estaba re buena. Hoy, esta campañan deChildrenOfTheStreetSociaty intenta que los jovencitos que están frente al monitor puedan ser capaces de protegerse. Internet es maravillosa completamente, pero los humanos que la manejan y administran no.